Durante 2025, los estudiantes de 8° Básico, en la asignatura de Educación Tecnológica junto a su profesor José Sandoval y Miss Mariana Walker, desarrollaron el proyecto “Tech for Good”, una iniciativa que los invitó a diseñar y construir soluciones concretas para responder a necesidades reales de la comunidad escolar.
El proceso comenzó escuchando. Profesores y coordinadores fueron consultados sobre algún requerimientos en el aula, y a partir de ese levantamiento surgieron diversas ideas. Una de ellas, propuesta por la coordinadora de Primer Ciclo, Gabriela Zamorano, dio origen a un proyecto que hoy está impactando directamente a nuestros estudiantes más pequeños.
Se trata de un set de tarjetas de respiración consciente, inspirado en el libro Alfa Breath – escrito por Christopher Willard y Daniel Rechtschaffen e ilustrado por Holly Clifton – Brown – que asocia cada letra del abecedario a un tipo de respiración distinta y lúdica. Como “A de Alligator”, o “B de Butterfly”, donde los niños simulan extender sus brazos y volar como una mariposa. Cada ejercicio invita a los estudiantes a detenerse, enfocarse en su respiración y regular sus emociones.
“Este proyecto no solo implicó diseñar y construir un objeto, sino también comprender su propósito. Los estudiantes investigaron sobre la respiración consciente y entendieron que estaban creando una herramienta para otros, que podía ayudar a calmar, enfocar y acompañar a niños más pequeños en su día a día”, destaca Miss Mariana Walker.
El trabajo de los alumnos incluyó la elaboración de un tarjetero diseñado y construido por ellos mismos, junto con la producción del material: impresión, plastificado y recorte de cada tarjeta. Todo el proceso fue abordado de manera colaborativa, integrando creatividad, investigación y un fuerte sentido de servicio.
Durante marzo de este año, los mismos estudiantes han sido protagonistas al presentar este material a los cursos de 1° a 4° Básico, explicando su uso e invitándolos a incorporar estas pausas de respiración en su rutina escolar.
De esta forma, lo que comenzó como una necesidad detectada en el aula, hoy se traduce en una herramienta concreta que promueve el bienestar y la autorregulación emocional en nuestros estudiantes de Primer Ciclo.
Este proyecto es un reflejo de cómo, desde edades tempranas, fomentamos en nuestros alumnos la capacidad de observar su entorno, trabajar colaborativamente y poner sus talentos al servicio de los demás.