09
MAR
2018

Tecnología al interior del aula: Terceros Básicos inician proyecto pionero que los llevará a adquirir el lenguaje de la Programación

Como parte de las horas de Educación Tecnológica, el colegio junto a la Academia School of Tech han iniciado un proyecto que busca que los alumnos de Primer Ciclo aprendan contenidos de programación, y que a partir de ella puedan desarrollarse intelectualmente en diferentes áreas. Sobre sus beneficios, conversamos con el equipo de expertos que se insertarán en la sala de clase, y con los profesores para conocer las expectativas que tienen frente a esta novedosa forma de enseñar.

En 10 o 15 años más será imposible concebir un mundo en que las personas no dominen el lenguaje de la programación. Tal como hasta ahora, el inglés resulta vital en la formación escolar, la idea de perfeccionar los conocimientos de los llamados nativos digitales cobra más fuerza en el ambiente académico. Con esto en mente, en marzo se ha puesto en marcha la alianza entre el colegio y School of Tech, la cual busca que en un mundo con exceso de tecnología, los niños creen a partir de ella y la usen como una herramienta para potenciar sus capacidades.

La vía para hacerlo será implementar un proyecto piloto de cuatro años que, partiendo en Tercero Básico y extendiéndose hasta Sexto, permita que los alumnos ingresen a “la nueva educación media”, programando a un nivel adecuado a la edad.

Si bien el programa es algo nuevo en Chile, la tendencia indica que los colegios en unos 5 años más estarán obligados a incorporar este tipo de conocimientos, dejando a Southern Cross como una institución pionera en la materia y que ve al tema como algo urgente de abordar.

PROGRAMACIÓN ADAPTADA A LA SALA DE CLASES

En la práctica, ambos Terceros Básicos aprovecharán sus horas de Educación Tecnológica para aprender, dos instructores de la Academia, expertos en el tema y sus propias profesoras. “Vamos a cambiar completamente el programa de la clase por uno que nos lleve a la programación comenzando por herramientas súper lúdicas como el Minecraft y otras que se van a ir sumando que tienen como objetivo generar pensamiento lógico, pensamiento matemático, creatividad y capacidad de innovar”, señala Bárbara Veyl, directora de School of Tech, sobre la dinámica que se desarrollará.

Durante los meses de enero y marzo se capacitó a las profesores de la asignatura, ya que una de las ventajas del formato de este proyecto es que el trabajo en equipo entre las profesoras del colegio y los instructores de la Academia, permite que ellas vayan adquiriendo las herramientas para que en un plazo de dos años, ellas puedan impartir los contenidos sin intervención externa. En esta materia, la idea es disminuir fuertemente el temor que existe de enfrentar a los niños con cosas nuevas relacionadas a la tecnología para lo cual, en varias sesiones, se les entregó seguridad y herramientas para que el proyecto funcione.

“Es difícil aprender, ya que todo es nuevo para mí. Sin embargo, destacó que los niños vienen con un conocimiento previo mucho mayor sobre estas cosas, por lo que sin duda serán mucho más hábiles que nosotros”, asegura Karen Jaime, profesora jefe de Tercero Básico.

Sobre los resultados de estos talleres, Elizabeth Aguilar, profesora de Educación Tecnológica señala: “Los conocimientos impartidos son totalmente nuevos y útiles. Es una forma innovadora de abordar el proceso de aprendizaje y una herramienta necesaria tanto para los niños como para nosotras”.

Nicolás Lavin, a cargo del proyecto desde School of Tech dice sentirse  positivamente muy impresionado por lo que ha ido pasando estas primeras semanas: “Estamos muy contentos ya que las clases comenzaron de la mejor manera, el entusiasmo de los profesores y alumnos se hizo evidente y permite al proyecto avanzar de la mejor manera”

¿QUÉ HABILIDADES POTENCIA LA PROGRAMACIÓN?

  1. Capacidad de pensar en forma lógica.
  2. Inspira a la creatividad, ya que en todo momento los niños trabajarán creando cosas.
  3. Trabajo en equipo: para los niños este representa un desafío colectivo. El éxito del curso depende directamente de la disposición a trabajar de foma colaborativa, ya que se construyen aldeas entre todos, los obliga a ponerse de acuerdo, plantear sugerencias y convencer a los demás de sus buenas ideas.

 

“Tercero Básico es un curso adecuado para iniciar el proyecto porque a esa edad los alumnos tienen un tremendo potencial de aprendizaje, pero además leen, escriben y tienen un nivel de pensamiento matemático que permite avanzar más rápido”, afirma Bárbara.

Apelando a un lenguaje completamente más cercano y lúdico, los profesores están convencidos que los niños aprenderán, “esto nos permitirá, a través del juego, dialogar con ellos de una manera mucho más actual”, agrega Elizabeth. Y desde School Of Tech, respaldan esta idea. Dada su experiencia, Bárbara Veyl se ha mostrado gratamente sorprendida: “es impresionante ver  lo que un niño de 10 años puede lograr. Si se compara con lo que podía hacer hace un año un niño de Tercero Básico, uno queda impresionado, asique estamos muy contentos y motivados de partir”.

En sus primeras clases, a los niños ya se les ha presentado la idea, “desde entonces no han parado de comentar y preguntar cuándo comenzará. Están muy ansiosos por el curso”, concluye Karen.